No soy igual a las demás; tampoco quiero serlo. ¿Por ello te crees en el derecho de mirarme por encima del hombro, como si tú fueras mejor que yo? ¿Te crees especial por vestir, hablar, pensar y escuchar la misma música que el resto? ¿No tienes amor propio?
Pues yo sí. Estoy orgullosa de mí misma (al menos la mayor parte del tiempo) y de mis gustos. No me creo mejor, ni especial, solo sé que soy diferente a ti. Y eso me basta para ser feliz.

No hay comentarios:
Publicar un comentario